LÁGRIMA II
Con el silencio impones tu presencia y delimitas nuestras fronteras…
Suspicaz y distante me observas, entre tu alma y la mía, varias trincheras…
¿Cuándo fue qué el tiempo y el espacio encubrieron con tinta tú ausencia?
Melodías de la nada, perfume de piedra, para decir no te amo, no cambies tú esencia…
Aros gigantes en el paraíso, cristales de hielo en Etna, lo ideal del amor, atado a tus bucles, con tú partida, se desenredan.
J.Pérez Acosta
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