lunes, 24 de octubre de 2011

Dilemas existenciales: La parte densa "El silencio"

_____________________Una relación implícita que concentraba en sí características simbióticas más que una covalente interacción______________________________________No soy doctor amor me pero me gusta divagarme por estás cuestiones cómicas de la vida____________________________________________________

Lo que uno rescata de sobremanera en un noviazgo es su naturaleza confusa y dramática cuando los intervinientes intentan por todas los medios superar,  aferrados al común sentimiento,  las diferencias innatas  de los polos opuestos y las falaces  interpretaciones de los silencios.
Muchas veces, los códigos que manejamos en una relación no son productos de una convención sacralizada por Eros. La individualidad del ser humano,  su la complejidad en esencia natural hace que sus rasgos psicológicos se nutran y muten acorde pasan experiencias de las otras relaciones. Nadie sabe qué hechos y  temores asfixiaron  a la otra persona en sus vivencias emocionales ¿Pero el silencio es correcto  cuando la desconfianza juega en  redes de nebulosas? Tú silencio hiere pero mis palabras te afectará más.
Que una persona llega a ser realmente lo que es al final de la relación, no es novedad.  Nunca terminamos de conocer a la otra persona y eso  muchas veces nos pone a dudar de nuestra capacidad de discernimiento que gira en torno a  la realidad o el  engaño que nos venden.
Cuando el silencio se rompe, no hay vuelta atrás. Y la última palabra es clave para conocer la verdad. Ya no te banco…, no suena mal .
El dialogo, fundamental para que cualquier interacción humana funcione, en una relación es la base que auspicia su duración. Aplicando la semiótica, cualquier señal  (silencio como respuesta) que demuestre tu medio limón  puede ser un estímulo que no signifique nada pero que cause o provoque algo (duda del cuestionador), pero cuando se usa como ANTECEDENTE reconocido de un CONSECUENTE previsto, se admite como signo.
Uno no puede saber que le pasa a la otra persona cuando la misma no tiene la capacidad ni la valía de decir lo que le molesta. Muchas romances que parecían irrompibles terminan , sin que uno de los enegenados se diera cuenta porque las señales no significaron nada. Cuando “el amor” (PALABRA VIDRIOSA Y DENSA POR EXTENCIÓN) se acaba, no debe quedar cabos sueltos, nada pendiente. Los porqués ayudan a superar cualquier relación y los códigos permanecen estigmatizando  la siguiente relación.
Sensei dijo: Andáte, no te preocupes por  volver. Lo preocupantes es que te llamen de nuevo.

PD 1: En tu silencio habita en el mío :) 
PD 2: Si ya es muy denso para la lectura, escribirlo fue peor.

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